La biopsia pierde fuerza en los diagnósticos de la enfermedad celíaca

25-05-2012 01:25

Una propuesta europea resta importancia a las biopsias y enfatiza los análisis de anticuerpos y los test genéticos según un artículo avalado por la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica, Hepatología y Nutrición (ESPGHAN) publicado en la revista Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition y que marca nuevas guías para el diagnóstico de la enfermedad celíaca en niños y adolescentes.

La actualización de los criterios diagnósticos era necesaria, ya que las últimas guías databan de 1990. Desde esta fecha, los avances en genética y en los test de anticuerpos específicos para la enfermedad celíaca han evolucionado mucho, por lo que estos reajustes estarían justificados.

Sin embargo, las novedades en el protocolo suponen cambios sustanciales, lo cual no ha estado exento de cierto debate y algunas controversias. La nueva guía de la ESPGHAN aborda los síntomas que manifiestan los pacientes celíacos de un modo en el que no se había hecho hasta el momento.

A día de hoy, sin eliminar de forma global la biopsia como método para diagnosticar la enfermedad celíaca, se combinan varios criterios, atribuyéndose un rol central al análisis de anticuerpos y una mayor relevancia a los test que detectan variantes genéticas de riesgo.

También se considera la posibilidad de diagnosticar la enfermedad sin biopsia en algunas situaciones concretas, como en el caso de niños con síntomas claros y resultados analíticos concluyentes, en quienes el gastroenterólogo pediátrico podría establecer un diagnóstico de enfermedad celíaca sin realizar una biopsia.

Respecto a la sintomatología, al ser muy variable, nunca es suficiente para el diagnóstico. Sin embargo, la nueva guía de la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica, Hepatología y Nutrición (ESPGHAN) aborda los síntomas que manifiestan los pacientes de un modo en el que no se había hecho hasta el momento y propone dos protocolos de diagnóstico diferentes, según sean pacientes con síntomas o pacientes asintomáticos, pero que pertenecen a grupos de riesgo.

Hasta ahora, el diagnóstico definitivo previo al nuevo documento se obtenía con la biopsia intestinal, cuando esta se completaba con marcadores serológicos (anticuerpos) positivos que retornan a la normalidad con la dieta sin gluten. La biopsia tenía el papel protagonista, que se apoyaba en las pruebas serológicas y consideraba las genéticas como accesorias.

Los puntos débiles de los nuevos diagnósticos de celiaquía hacen referencia a la menor importancia que se da a las biopsias, que en la mayoría de los casos aportan más seguridad en el diagnóstico y evitan falsos diagnósticos. Según los críticos, basar el diagnóstico en los exámenes es poco fiable; por un lado, porque los análisis de anticuerpos tienen limitaciones metodológicas importantes, ya que hay múltiples test diferentes, con valores de referencia también distintos, lo que dificulta la aplicación de las guías, que se basan en la toma de decisiones en función de estos valores; y por otro lado porque en la actualidad, los test genéticos no están al alcance de todos los laboratorios y, además, ambos no dan resultados exclusivos de la enfermedad celíaca, sino que pueden detectarse niveles parecidos de estos marcadores en otras enfermedades y situaciones.

Como puntos fuertes a favor de los nuevos diagnósticos de celiaquía destaca que los nuevos criterios permiten confirmar el diagnóstico con más rapidez y que suponen menos carga para los pacientes y sus familias. También se ve como una ventaja el hecho de que se recojan todas las posibles situaciones que pueden ocurrir en la consulta, con múltiples soluciones para llegar a un diagnóstico certero. Al final, estas nuevas guías no son de obligado cumplimiento, ni prohíben las biopsias, por lo que los profesionales pueden aprovechar de ellas lo que estimen mejor para llegar a un buen diagnóstico.

  

Fonte http://www.infoceliaco.com